ENTREVISTAS AL PRÓJIMO: EL INDIGNADO #entrevista

 

La actualidad está convulsa. Con la llegada de la crisis económica la crispación se vive en las calles. Las manifestaciones en contra de los recortes han pasado a ser noticia constante. Miles de protestantes han hecho oír su voz para intentar frenar estas decisiones políticas.

 

Para dar rostro a este movimiento me he reunido en una plaza cerca de mi casa con un universitario, que prefiere mantenerse en el anonimato, el cuál ha asistido a todas las convocatorias. Tal es su interés por mantener su privacidad que ha llegado con la cara tapada con una máscara conocida por la película “V de vendetta”. Aunque he insistido se ha opuesto a quitársela, hecho que ha provocado que decenas de transeúntes le lanzara limosnas a sus pies. Después de guardarse las monedas en el bolsillo hemos empezado con la entrevista.

 

Yo-¿Sabe que esta máscara representa Guy Fawkes?

 

Indignado- ¿Quién?

 

Yo- Un famoso anarquista que intentó acabar con diversas vidas a través de un ataque terrorista.

 

Indignado- Pues no, pensaba que era de la película. Es muy chula.

 

Yo- Ya, bueno. ¿A qué se deben sus protestas?

 

Indignado- Estamos en contra de los recortes, en mi caso en particular de la enseñanza pública. Queremos una democracia real ya.

 

Yo- Usted debe saber que vivimos en un estado de crisis y que es necesario hacer recortes.

 

Indignados- Sí, en los sueldos de los políticos y los banqueros. Ellos lo han provocado.

 

Yo- Y ya está, con eso salimos de la crisis.

 

Indignados- Claro que no.

 

Yo- ¿Usted cree que a los políticos les gusta hacer recortes?¿No cree que eso les perjudica su imagen y les provoca la perdida de votos?

 

Indignado- Son todos unos corruptos y adem...

 

Yo- Eso es generalizar, ¿no cree? Es como si yo digo que todos los manifestantes son unos vándalos.

 

Indignado- Vale, pues algunos políticos son unos corruptos. Ya se han enriquecido y les da igual. Por eso recortan en enseñanza pública, sus hijos van todos en colegios y universidades privadas. Que les quiten todas las ayudas a las instituciones privadas.

 

Yo- Claro, ¿sabe si hay dinero suficiente para dar una buena educación pública a todos los estudiantes del país?

 

Indignado- Supongo que sí. Tendríamos que empezar recortando la subvenciones a bancas privadas y nos sobraría el dinero.

 

Yo- Parte de razón lleva. Pero le plantearé un punto de vista distinto. Las bancas, que usted menciona, en parte, se han ido a pique al dar hipotecas que luego no fueron devueltas por sus clientes. De ahí a la quiebra. Sí esas bancas no reciben ayudas no podrán dar más hipotecas estancando la economía.

 

Indignado- Eso es mentira, pueden dar hipotecas, pero sólo a gente solvente.

 

Yo- O sea, que hipotecas sólo para los ricos.

 

Indignado- Yo no he dicho eso.

 

Yo- Explíquese, pues.

 

Indignado- Los sueldos de los propietarios de los bancos se han puesto los sueldos por las nubes, ahí han ido nuestros impuestos.

 

Yo- Pues ya tenemos la solución, recortando sueldos a banqueros y políticos marcharemos a toda máquina.

 

Indignado- ¿Eso es ironía?

 

Yo- Usted es el universitario, tiene más estudios que yo, seguro que lo sabe.

 

Indignado- Es usted un facha.

 

Yo- Entre poco y nada. En todo caso ¿le molesta mi libertad de expresión?

 

Indignado- Sí, gente cómo usted es quién está destruyendo este país.

 

Yo- Bueno, al menos nunca he destrozado mobiliario urbano que ha costado millones de euros reparar y que se podrían haber invertido en otros menesteres más provechosos.

 

Indignado- Eso es demagogia.

 

Yo- Quizás, es su opinión.

 

Indignado-  Mire, yo lo dejo, he quedado.

 

Yo-¿Y eso?

 

Indignado- He quedado con unos colegas.

 

Yo- ¿Le puedo acompañar?

 

Y así fue cómo acabé en la casa de sus amigos, un bonito apartamento de dos plantas en la Diagonal. Allí había un grupo de manifestantes/universitarios sanando su sed con abundante alcohol y compartiendo risas en el humo de cigarrillos de la risa. Una bonita hermandad luchando por un mundo mejor. Luego entendí que lo importante no es contra lo que se lucha, lo mejor es la unión entre los combatientes. Quizás luchamos contra molinos, o quizás eso queremos creer, pero mientras brindemos y riamos, que mañana se pueden hacer pellas o sufrir el paro.

 

Dedicado a los que protestan y a los que no, a los que se indignan y a los que se indignan con ellos. Quién tenga la razón que hable ahora o calle para siempre. Pero por encima de todo, el respeto hacia los demás.

 

 

JC

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Buuu

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